domingo, 10 de junio de 2012

Red Velvet cupcakes. ¡Un clásico!

¡Hola bolleros!

Hoy os traemos la receta para hacer unos increíbles Red Velvet cupcakes. Para nosotras los mejores cupcakes que existen. Bizcocho de chocolate con color rojizo y cubiertos con icing de queso philadelphia. Cada vez somos más adictas a la recetas con philadelphia. ¡De hecho ya lo compramos en tarrinas de medio kilo!

Aquí  os dejamos un enlace a un artículo curioso sobre el nacimiento de este pastel "Red Velvet".

¡¡La receta está sacada del blog Alma's Cupcakes y nos encanta!!, ¡¡es la que mejor queda con diferencia!! Ya que estáis, echadle un ojo a la web, porque encontrareis unas recetas y unos tutoriales que no tienen desperdicio.


¿Qué vamos a necesitar para hacer la masa del bizcocho?

  • 55 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 150 gr de azúcar blanquilla (el de toda la vida) 
  • 1 huevo (con perdón) 
  • 1 cucharada sopera de cacao sin azúcar (nosotras utilizamos cacao "Valor", ese de la latita redonda y marrón. Lo podéis encontrar en casi todos los supermercados) 
  • 150 gr de harina
  • 1/4 de cucharadita de colorante rojo en pasta *
  • 1 cucharadita de extracto/esencia de vainilla
  • 120 ml de buttermilk **
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharada de vinagre

* Hasta ahora solo habíamos probado con el colorante rojo de "Wilton", pero los colores rojo y negro no llegan a teñir bien del todo. Mejor buscar el tono "Poppy Red" de la marca "Sugarflair ", el color será mucho más auténtico, os lo podemos asegurar.
¡OJO! En los botes de colorante en pasta, los que se usan en pastelería, advierten que puede ser un producto que no beneficie en absoluto al TDAH, si tenéis niños con ese trastorno informaos bien antes de usarlo. Hace relativamente poco que les han obligado a incluir una advertencia en el envase, tampoco es que haya mucha investigación al respecto pero... ahí queda. Ocurre también con colorantes para la paella y demás.
** ¿Qué narices es eso del buttermilk
Tranquilidad que no cunda el pánico, en los supermercados españoles es difícil encontrarlo, a menos que vivas en la costa o en una zona de "guiris", pero podemos preparar uno casero en un momento. 
Solo necesitamos: 120 ml de leche con media cucharada de zumo de limón o vinagre. Lo dejamos reposar entre 5 y 10 minutos, y ya lo tenemos listo. ¿El resultado?, ¡leche cortada! Sí, sí, como lo estáis leyendo.
Nosotras pensamos lo mismo la primera vez, pero el resultado para el bizcocho es impresionante, lo prometemos. (Hay gente que se lo toma a cucharadas, ¡PUAJ!)


¿Cómo tengo que mezclar todo esto para que salga un tierno bizcochito?

Precalentamos el horno a 160º para que vaya cogiendo temperatura, (calor por arriba y por abajo, si poneis el ventilador, la temperatura será más baja) y preparamos nuestros papelitos para magdalena en el molde de cupcakes. Puede que no os salgan bien a la primera, porque cada horno es peculiar, pero ajustando el tiempo de horneado como veréis más abajo todo está solucionado.

Y vamos allá con los ingredientes:

Lo primero de todo es tamizar la harina con el cacao en polvo, para evitar que queden grumos en la masa y el cacao se reparta por igual. Podéis hacerlo con un tamizador, pero como veis en la imagen, os vale cualquier colador que tengáis en casa.


Después, batimos bien la mantequilla con el azúcar hasta que esté bien integrado. Quedarán como unas pelotitas de azúcar con mantequilla.
Añadimos el huevo y la esencia de vainilla sin dejar de batir (siempre en la medida de lo posible, claro) Depende de cómo sea vuestra batidora, a veces acabará siendo un caos y necesitas más manos. Así que si tenéis algún pinche cerca os será de gran ayuda en este punto.


A continuación, añadimos la mitad de la harina tamizada con el cacao en polvo y volvemos a batir. Después incorporamos nuestra preparación de buttermilk casero y volvemos a mezclar hasta que esté bien integrado. Finalmente añadimos la otra mitad restante de la harina y volvemos a batir. Es importante  terminar siempre con el ingrediente seco, ya que el líquido puede cortar la mezcla y no podrías remediarlo. También es importante recordaros que dejéis de batir una vez integrada la harina, ya que si seguís batiendo innecesariamente los cupcakes perderán toda la esponjosidad, porque la masa se compactará demasiado.





Cuando tenemos nuestra masa bien mezcladita añadimos el colorante rojo. Como podéis ver con el de "Wilton" el color queda más bien rosado, incluso poniendo una buena cantidad.
Para acabar, ponemos el vinagre en un vasito y le añadimos el bicarbonato sódico. Cuando burbujee se lo añadimos a la masa.
Ahora ya podemos llenar nuestros papelitos para magdalenas. Eso sí, no los llenéis hasta arriba, tan solo dos tercios de su capacidad,  porque no queremos que suban demasiado por encima de los moldes.

Si ya tenemos listo el horno a 160º podemos meter los cupcakes a hornear durante 20 minutos aproximadamente. A nosotras nos gusta poner un poquito menos de tiempo e irlos controlando (¡sin abrir el horno, eso sí!) porque sobre todo depende del tamaño de vuestros moldes, y aunque parezca mentira pueden variar bastante de unos a otros.

En cualquier caso, cuando hayan pasado unos 20 minutos comprobamos que estén bien hechos pinchando con un palillo. Si el palillo sale con virutas de bizcocho, dadle un par de minutos más y volved a comprobar con otro palillo; si sale limpio, sacad los cupcakes del horno. Dejamos enfriar dentro del molde metálico algo menos de 5 minutos. Luego los pasamos a una rejilla para que acaben de enfriarse. De esta forma el aire circula libremente y evitamos que el calor se condense lo que dejaría a los cupcakes húmedos, con el papelito mojado y engrasado.


En esta ocasión les hemos añadido chips de chocolate, pero la receta original no los lleva, y recomendamos que la primera vez que los hagáis no se los pongáis, porque les cuesta más subir.

Para decorarlos con el icing hay que dejarlos enfriar completamente, es más, lo mejor es decorarlos al día siguiente. 


 ¿Qué necesito para preparar el icing de philadelphia?





  • 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente:
    Es muy importante que esté a temperatura ambiente, si la mantequilla está demasiado fría no vamos a lograr jamás que se integre la mezcla. Con sacarla 1 ó 2 horas antes de la nevera es suficiente, la mantequilla estará blandita y al presionarla con un dedo se debe quedar marcado.
    No valen trucos como calentarla en el micro o al baño maría, porque tampoco conseguiremos integrar los ingredientes como necesitamos. Tenemos alguna anécdota para contar sobre la mantequilla y el icing demasiado fríos.
  • 300 gr de azúcar glass bien tamizado:
    Sí muuuuucho azúcar glass, lo sabemos, es lo malo... o lo bueno... no lo tenemos claro todavía, jejejeje.
    También puede usarse icing sugar, que es como el azúcar glass pero aún más fino. No es tan fácil de encontrar en el súper, pero si lo tenéis a mano quedan aún mejor. 
  • 125 gr de queso philadelphia:
    Puede ser cualquier tipo de queso en crema, pero ha de estar bien frío y no vale light, ya que debe llevar el porcentaje de grasa adecuado, porque sino no monta bien. No lo saquéis de la nevera hasta que no lo vayáis a mezclar. 

    ¿Cómo tengo que mezclar los ingredientes?

    Batimos bien la mantequilla con el azúcar glass hasta que esté bien incorporado. Cuidado con las varillas convencionales sin tapa porque se llena todo de polvo de azúcar. Es recomendable cubrir el bol con un trapo o tu cocina se convertirá en algo parecido a Londres.

    Cuando esté bien mezclado añadimos el queso philadelphia y continuamos batiendo hasta que se integre perfectamente. Cuidado con no pasarnos al batir, ni tampoco con la velocidad ni con el tiempo, porque el queso puede quedar demasiado líquido y entonces se complica bastante la decoración. Debe quedar una textura cremosa, con aproximadamente la consistencia del queso.

    Hay recetas en las que se le añade alguna cucharada de leche, pero a nosotras nos gusta más así porque de la otra forma queda algo más líquido...

    ¡¡Ya tenemos nuestro Cream Cheese Icing listo para decorar nuestros cupcakes!! (¡qué internacionales!, ¿eh?)

    Lo primero que haremos será cubrir el cupcake con una capa de icing. Luego cargaremos la manga pastelera, para hacer la decoración que más os guste. Se cubren primero con esa capa para que al decorar con la manga, si nos dejamos algún hueco, no se vea el bizcocho.


    Y aquí tenemos nuestros Red Velvet cupcakes horneados y decorados. Listos para disfrutarlos.



    Los colores para el icing los conseguimos con los colorantes en pasta, de la misma manera que los hemos usado antes para la masa de los cupcakes. ¡¡¡Imaginación al poder!!!

    Esperamos que os haya gustado el post, que os atreváis con la receta y que nos contéis qué tal. Están de vicio.
    Por cierto, estos son los cupcakes que Sandra nos encargó para su mami Angelines, ¡esperamos que los disfrutarais chicas!

    Hasta pronto bollitos....


    ¡¡¡Ah espera!!! ¿¿que queréis las anécdotas de la mantequilla y el icing demasiado fríos??

    Ahí van:

    Los Primos (Bolleros y no Bolleros) decidimos pasar un completo fin de semana en Arenas de San Pedro. Y, ¿cómo no?, las primas decidieron llevar su arsenal de ingredientes y herramientas reposteras para preparar los postres. Los red velvet no podían faltar. Llegaron allí ya horneados y listos para decorar.

    No sé si conocéis Arenas de San Pedro, que aunque es un lugar que no deberíais perderos, es bastante frío en el mes de Diciembre.

    Así que preparando el icing de queso, hacía tanto frío en la casa que la mantequilla a temperatura ambiente era como tenerla recién sacada de la nevera en Madrid. ¿Qué ocurrió? juzgar vosotros mismos...



















    Efectivamente. La manga se acabó reventando...

    Eso después de pasarnos batiendo la mezcla de la crema como... ¿media horita?

    La cara de decepción de Emma lo dice todo. ¡¡Jajajaja!!

    Este fue el resultado final, que la verdad es que para lo que sufrieron los pobres, no quedaron tan mal. Eso sí, estaban bueníííísimos y muy navideños.



    Desde luego que mal, lo que se dice mal, no nos lo pasamos. Y la comida y los dulces nos salían por la orejas.





    Por cierto,  este es el Primo Antonio. ¡Siempre hace las fotos y nunca sale el jodío!




    ¡¡Besitos Bollitos!!

    2 comentarios:

    1. Otra entrada genial como siempre, y con trucos super chulos! No tenía ni idea de lo de que "sobrebatir" la masa del bizcocho hace que quede más compacto! Eso lo suelo hacer (parece qpe nunca es suficiente batidora jajaja y claro, así me pasa :p Y ver que hasta las pro tenéis a veces problemillas en la cocina hace que no me sienta tan bicho raro :D un besote!

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    2. Nos alegramos de que te haya gustado Silvia!, claro que nosotras también tenemos problemillas,jajaja...¡y no nos cortamos en contarlos!De estas cosas es de las que realmente se aprende. ¡Un besito bollito!

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